miércoles, 15 de abril de 2020

CREANDO PAISAJES II


Pues sí, estos días sigo avanzando en ir cerrando los huecos que todavía quedan en la maqueta y, como comentaba en la entrada anterior, estoy en la parte trasera de la estación central de la maqueta y aquí he utilizado mas de una técnica.


Y es que tratar de crear una ciudad que justifique el tamaño de la estación, playa de vías, edificios, etc., es imposible porque literalmente no hay espacio suficiente. Por tanto solo queda una opción: simularla. Aún así no es fácil, porque al ser un espacio tan reducido, solo hay sitio para una calle y una pequeña plaza.

Pero aún queda la esperanza y para ello me he servido de algo que tenía guardado desde los años 80. Se trata de uno de los catálogos de la marca Vollmer, que, casualmente, tenía un encarte con fachadas de edificios troquelados en la escala 1:220. Como además esa zona es la única que no podía ser fija porque necesito acceder a las vías ocultas, pues la solución de esas "casas" era la ideal.





Están simplemente encoladas al soporte movible y la verdad es que han quedado mejor de lo esperado.


Segundo reto: las farolas para iluminar esa calle no podían ir colocadas en el centro de la calle porque el espacio debajo del piso es tan pequeño que tocarían la catenaria del nivel inferior, así que debían ir pegadas a la pared y, para conseguir un efecto mas realista, la solución ha consistido en separar los brazos de la pared y así conseguir una efecto mas tridimensional.



Si a eso añadimos una simulación de acera con pintura gris, pues esa parte solucionada.

                                               

Con respecto a la ambientación del puente que simula ser de hierro, he recurrido a tierra y pequeñas rocas volcánicas de nuestro viaje a los volcanes Etna y Vesubio y el resultado es bastante aceptable.


A falta de los detalles finales, que no tienen porqué ser completados ahora mismo, doy por terminada esta zona.

lunes, 6 de abril de 2020

CREANDO PAISAJES



Hace tiempo que, por unas razones o por otras, había abandonado escribir en el Blog y eso me desagrada, sobre todo porque viene a ser para mí una especie de diario de los avances y también de los retrocesos que me ocasiona la construcción de mi maqueta.


Ahora que ya probé el buen funcionamiento de los automatismos en las dos estaciones ocultas, he cambiado la actividad y desde hace un mes, mas o menos, dedico algunos ratos a seguir completando el paisaje (o mas bien los paisajes) que dan continuidad a la maqueta.


Hay que tener en cuenta que en un pequeñísimo espacio, los maquetistas tenemos que agudizar la imaginación para conseguir que a cada giro, a cada salida un túnel o cuando una composición aparece entre unos árboles o montañas, consigamos la ilusión de que ese tren acaba de recorrer una gran distancia, aunque solamente hayan sido unos cuantos centímetros..


Es verdad que hoy día, incluso para la escala Z, que no tiene, ni por asomo el mismo catálogo de accesorios que el resto de escalas, los fabricantes ofrecen un variado surtido de casas, puentes viaductos, etc. que nos facilitan mucho el trabajo.
Aún así, lo que mas me satisface es la creación de montañas, túneles o praderas, utilizando solamente papel Kraft, papel de cocina o restos de maderas. Es increíble el resultado que se puede obtener con estos sencillos materiales, a lo que hay que añadir el bajo coste respecto de las planchas pre formadas y serigrafiadas de las marcas comerciales.




El sistema que sigo es el ya comentado en otras ocasiones: papel que voy empapando en una solución de cola al 50%, que una vez seco pinto, bien con pinturas con colores acorde al fin que se pretende (verde en el caso de vaya a ser una pradera, por ejemplo), y que en el caso de taludes o similares, mezclo con diferentes gravillas, para conseguir un acabado mas realista.






En este punto, volver a insistir en lo ya comentado otras veces: todas las formas y todos los colores, por muy raros que nos parezcan, existen en la naturaleza. Por tanto, con un poco de sentido de la estética, lo mejor es dar rienda suelta a nuestro espíritu creativo y el resultado siempre es "casi real".


Seguiré unos días mas tratando de acabar la pequeña y única zona urbana de la maqueta, alrededor del edificio principal de la estación central, para iniciar algo que me resultará tedioso y es la llegada de todo el cableado de esa estación al cuadro de control. Son varias decenas de cables y todos ellos terminarán en un mando que los accione.



Pero eso será ya para el mes de Mayo....